Nos hemos dado cuenta que este es
un ejercicio que se ha construido con mucha estructura subjetiva, pero no por
ello se debe desvirtuar con premura y flojos fundamentos; en mi caso apelaré a este carácter subjetivo para desarrollar mi
perspectiva frente al pasado CONNES que se realizó en muestra Alma Mater ,
Universidad de Antioquia.
Quiero no se interprete esto como
una simple apología a la pereza y todo lo que esta implica; deseo igual, de
entrada manifestarles mi descontento y sinsabor frente a los hechos
relacionados con el congreso, pues bien… vacuo sentimiento al descubrir que los
hecho que generan dicha inconformidad no están directamente relacionados con el
congreso, y los que sí, son diminutos y simples, típicos de un sencillo desliz,
característicos del temor y la desconcentración.
Puedo abrir este sencillo escrito
con una suerte de invitación, una pequeña visión del sujeto aquel que es
encuentra en una mediana posición de lejanía que atañe a las dinámicas académicas
y universitarias en general. Luego de atravesar el bachillerato e ingresar a la
U, me cambió por completo la óptica que tenía frente al conocimiento, la lectura,
el profesorado, los compañeros, hábitos alimenticios, relaciones familiares y
amorosas; un giro considerable en el espectro del aprender, del pensarme como
humano, en la curiosa esfera del vivir.
Pues bien, luego de unos tantos
años, pese a los diversos avatares de la vida, regreso a la grandiosa senda
universitaria, ya en condiciones disimiles de como las tuve al iniciar luego
del colegio: con apoyo familiar ya fuese económico o sentimental, sin otra
responsabilidad que responder a un favorable o positivo resultado en tus notas -
“quizá académico”-, sin la tediosa madrugada para levantarte y colocarte en la
absurda banda transportadora que te prepara y moldea cual piñón más en este indómito
y vulgar engranaje que hacemos llamar cotidiano, un triste cotidiano que sirve
a los superfluos intereses de pagar cuentas a final de mes y mecánicamente centrarse
en consumir, consumir diligente y juiciosamente
consumir.
Debo confesar también, que dentro
del engranaje no todo es nocivo, he elaborado unas cuantas contras o
estrategias que me permitan hacerle frente a la embestida diaria del mundo que
puntualmente toca a tu puerta. La idea tampoco es hacerte de mártir, simples
quejidos y lágrimas de cocodrilo porque tu idea de mundo no se ha cristalizado,
sabemos o sospechamos en gran medida que esto se debe a que no hemos trabajado prudentemente
en nuestras ideas, nos ha faltado coherencia y proactividad para tornar el
rededor en un mejor espacio, un espacio más congruente con nuestro pensar, nos
ha faltado trabajo concienzudo, no el que diario se monta la bus y quinces y
treintas gusta o no de su quehacer. Considero de bebo retomar la invitación a
la que quería llegar; como figuradamente lo han observado me hallo inscrito en
el sistema de trabajadores, unos conformes y otro no! Que día a día, fuese cual
fuese el medio, intentan salir a flote con los suyos en este arduo mar de
peculiaridades que ofrece este pseudo país llamado Colombia.
Sin duda alguna todo esto
responde al manejo que le he dado a mis fichas, la forma en que he jugado y me he
pensado la vida – tema complejo – y aquí les confieso que de torpe forma se me
dificulta verlas con simpleza y creatividad, observar y hacer distinto cada
proceso; es muy fácil pensarte que podría ser lo correcto, pero hazlo! a ver cuál
es el precio, cuanto nos cuesta.
Todos ustedes que cuentan con el
apoyo adecuado, interno o externo, no importa su naturaleza, APROVECHENLO! Años
tardé en vislumbrar lo frustrante que era saber cuánto perdía, cuanto
desperdiciaba el vasto de la Universidad. He contado con la buena fortuna de
asistir a dos y medio congreso, medio porque en esta oportunidad solo asistí a
eventos nocturnos y de tinte bohemios como una obra de teatro y su clausura a
manera de concierto, realizado en el TAL. No cabe alguna duda de lo
enriquecedores que pueden llegar a serlo, si estas metido en el mágico papel de
ser sociólogo (y de esto no es fácil darse cuenta) – a mí se me dificultó
entenderlo- dado el curioso mundo
interior y sinnúmero de obstáculos impuestos por el entorno que posteriormente
abordaré y detallaré si así me lo permiten; si elaboras toda la disposición:
transparente y atenta, como de niño, si crees y sientes que podes en el participar
en cualquier aspecto, hazlo!! Porque de otra no sabrías lo que perdés o ganás. Habrán
momentos tediositos, participantes con poco manejo de público que nos llevan
incluso a pensar que esa no era su ponencia, algunos personajes como extraídos
de algún chiste malo, otros como apenas aprendiendo que es una guitarra en
pleno concierto y otros que de la mano nos posan en los más gratos y preciados
recuerdos, con un discurso, un rostro de monería o un charango acompañado de su
quena, una arenga subversiva bajada
desde el barrio castilla para invitarnos a la resistencia y sensibilizarnos
frente a la cruel y sanguinaria violencia que se pasea tranquila e indiferente
por nuestras calles y veredas.
Deseo dejar claro que debido a mi
aburrido horario laboral hubo mucha distancia en términos académicos,
distanciado del congreso, no por ello deje de asistir, no porque debía elaborar
algún tipo de relatoría o reflexión referente al congreso asistí, me jugué la carta
lúdica, apelé al aspecto bohemio y desde allí, sin bruscas pretensiones,
hacerme una idea del quehacer sociológico, sin presupuestos y malas
disposiciones dejarme afectar y conmover por cuanto pudiese presentarse. Hasta este
entonces he escuchado una que otra dadiva, variados elogios para la organización
de este 9 encuentro, encuentro que debería perpetuarse con la mejor conjugación
de los mejores posibles elementos, decreto que en Caldas sea aún mejor la organización
y participación, mejores y agudas a cada corazón y razón dirigidas sean las
ponencias, que cada evento y particular nuevo conocimiento sirva para sembrar
por largo rato la idea de que Colombia es el mejor campo para labrar la Sociología.